lunes, 15 de marzo de 2010

declaración pública fondos de cultura

Declaración pública en solidaridad con las víctimas del terremoto y el mundo de las artes y la cultura
ACA Arte Contemporáneo Asociado A.G
Santiago, 13 de marzo 2010



La asociación gremial ACA – Arte Contemporáneo Asociado considera oportuno manifestar su solidaridad con las víctimas del reciente terremoto que asolara nuestro país, así como su más decidido apoyo a todas las iniciativas públicas y privadas que han buscado ir en ayuda de los damnificados/as, sean éstos personas o instituciones.

Desde nuestro propio accionar profesional, consideramos que las diferentes prácticas artísticas pueden ser un importante elemento cohesionador, estimulador y colaborador en el restablecimiento de la normalidad en una sociedad fuertemente golpeada por los acontecimientos vividos en las últimas semanas. Es por ello que consideramos que no es el momento de debilitar sino de fortalecer la actividad artística a nivel nacional, ya que la única forma real de colaborar que tenemos quienes laboramos en el mundo de las artes y la cultura es no dejar de hacer nuestro trabajo, cuyo alcance supera nuestros propios intereses y va en beneficio de la sociedad en su totalidad, aún cuando estos beneficios sean de difícil medición material inmediata.

Entendemos y compartimos la necesidad del Gobierno de establecer una reasignación de recursos del Presupuesto Nacional; en momentos de emergencia como estos, sin duda es prioritario allegar todos los recursos disponibles que permitan subsanar los daños y carencias de las víctimas. Sin embargo, quisiéramos hacer un llamado a no subvalorar a quienes trabajamos en el mundo de las artes y la cultura y no caer en la fácil tentación de considerar una vez más nuestro quehacer como algo suntuario y prescindible en la sociedad.

Recientemente hemos leído algunas declaraciones de funcionarias/os públicos salientes recomendado medidas tales como hacer uso del 70% de los recursos destinados a fondos concursables para la creación y difusión artística en beneficio de la reconstrucción de monumentos nacionales que han sido fuertemente dañados por el terremoto. Es el caso de la directora de la DIBAM, Sra. Nivia Palma, quien manifestaba así su preocupación por crear las condiciones para contar con el presupuesto necesario para la reconstrucción de la infraestructura patrimonial dañada por el último terremoto, acción que consideramos de vital importancia en el fondo pero no en la forma propuesta.

Uno de los argumentos esgrimidos es que los fondos concursables no generan políticas públicas para la cultura, y que “los artistas deben ser solidarios”.

Desde hace algunos años, tanto nuestra asociación gremial como algunas/os de sus integrantes hemos venido señalando con énfasis y claridad que no es posible sustentar la política cultural de un Estado, como tampoco de un Gobierno, en la concursabilidad de fondos, y por lo tanto se requiere asignar un porcentaje importante del presupuesto público destinado al ámbito cultural a inversión directa que permita sustentar políticas, planes, programas y acciones de largo y mediano plazo.

Desgraciadamente con desilusión hemos visto cómo año a año aumentan los recursos destinados a la concursabilidad en desmedro del diseño de políticas eficaces y de largo aliento en materia cultural. La situación que hoy afecta a la DIBAM y a la enorme lista de monumentos destruidos sólo es un síntoma de esto que hemos venido describiendo, pero es un síntoma que no se subsana con el retiro abrupto de recursos en medio de un proceso de postulación y evaluación que está en marcha (en el caso del FONDART y otros fondos administrados por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes) y del cual depende el trabajo de muchos/as artistas, teóricos del arte, investigadores/as que, dadas las características del sistema artístico y cultural en nuestro país, muchas veces están totalmente supeditados a estos recursos no sólo para llevar adelante su trabajo productivo sino también para su propia subsistencia.

En esta misma medida, nos parece absolutamente fuera de lugar apelar a la “solidaridad de los artistas”, pues son los artistas de este país, así como quienes trabajamos en el mundo de las artes y la cultura, quienes permanentemente estamos subsidiando a las instituciones culturales, e incluso al propio Estado que permanentemente nos demandan realizar nuestras actividades en forma gratuita: más allá de su labor concreta como creadores/as, los/as artistas no reciben honorarios por exposiciones, en muchos casos deben financiar todos los costos involucrados, las instituciones planifican actividades sin contar con los presupuestos suficientes, no existe seguridad social que nos ampare, no existen relaciones contractuales reguladas, etc. Somos un sector productivo y creativo que es subvalorado socialmente respecto a otras profesiones, aparentemente por la subsistencia del mito romántico de que vivimos de la inspiración y operamos “por amor al arte”; medidas como la propuesta sólo aumentan, a nuestro juicio, esta subvaloración.

Hacer uso del 70% de los recursos de creación, como recientemente ha propuesto la ex directora de Dibam, Nivia Palma, para la reconstrucción de monumentos nacionales dañados es engrosar las listas de damnificados porque los artistas, investigadores/as, curadores/as dependen de estos recursos para el desarrollo de su trabajo.

Estamos seguras/os que, tratándose de una mujer que conoce en profundidad la realidad del mundo de las artes y la cultura en nuestro país, los dichos de Nivia Palma responden más bien a una sensibilización propia de la situación de desastre que estamos viviendo como país, que todas/os compartimos; sin embargo, la fragilidad del sistema del arte en Chile - dígase coleccionismo, galerías, museos -, es tan evidente y tan poco profesional que no ofrece una plataforma que asegure el desarrollo de las artes en nuestro país.

Estamos de acuerdo que una política cultural no se sostienen sólo sobre fondos concursables, pues ya hemos visto las secuelas que esta especie de “licitación” ha ocasionado en instituciones como los museos en Chile; esto es un síntoma de las deficientes o ausentes políticas culturales las cuales debilitaron a los museos entregándoles recursos precarios, pero nos parece que esta debilidad política no se subsana en este momento quitando abruptamente recursos a la creación en medio de procesos en marcha, sino que generando nuevos recursos para fortalecer infraestructura y funcionamiento digno de estas instituciones (lo que sin duda no excluye la redistribución porcentual entre fondos de asignación directa y fondos concursables), o destinando adecuadamente y en el tiempo los recursos necesarios que permitan mantener e incrementar el cuidado sobre nuestro patrimonio. Ejemplo emblemático es el Museo Nacional Bellas Artes y el Museo de Arte Contemporáneo.

Es por ello que urge repensar el modo en que se distribuyen los recursos públicos, insistimos, destinando presupuestos adecuados y profesionales idóneos/as al diseño primero, y la ejecución luego, de políticas serias, de largo y mediano plazo, de tal manera que nuestros artistas, investigadores/as, críticos/as, curadores, etc., no dependan únicamente de los fondos concursables para desarrollar seria y sostenidamente su labor profesional. La política del carnaval ha dado pruebas incontestables de sus falencias.

Sostenemos que junto con lo anterior, y a estas alturas del proceso de postulación y evaluación de proyectos, dejar sin recursos a los creadores sería un segundo terremoto en contra del desarrollo de nuestra sociedad, pero producido por quienes aún no comprenden la fuerza y vitalidad que entrega el desarrollo artístico a una comunidad.


Soledad Novoa Donoso
Presidenta

Ana María Saavedra
Vice- Presidenta

Juan Pablo Moro
Vice- Presidente

Luis Alarcón
Tesorero

Carolina Hernández Esguep
Secretaria

Ángela Ramírez Sanz
Directora

Enrique Rivera
Director
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